Diciembre próximo, con el inicio del receso de las sesiones ordinarias del Congreso, podría dar lugar a una decisión institucional que está en el centro del interés de los hermanos Milei: la designación del ministro Juan Bautista Mahiques como procurador general.
El nombramiento, en reemplazo del interino Eduardo Casal, sería en comisión, sin acuerdo del Senado, y duraría hasta el fin del primer mandato de Milei en Casa Rosada, en diciembre de 2027.
La versión es barajada en Casa Rosada como una probabilidad de la que “se habla, sin nada concreto por ahora”, y comenzó a ganar cuerpo esta semana en Comodoro Py. En el edificio del fuero penal federal se vive un clima alterado por las incorporaciones y ascensos que orquestó el propio Mahiques, y por la implementación del sistema acusatorio, agendada para febrero próximo.
El nombramiento de más de 160 jueces y fiscales con aval del Senado y el intento meticuloso de enterrar la causa $LIBRA, la presunta criptoestafa que tiene a Milei en el centro de la escena, pusieron a Mahiques en lo más alto de la consideración de Karina, en un año que termina con la amenaza de recesión económica y un marcado deterioro de la popularidad presidencial.

