El satélite experimental de Google ha ejecutado un modelo de IA en el espacio y ha devuelto a la Tierra un haiku sobre estar en órbita, lo que la compañía presenta como la primera respuesta de una IA generada por un chip de centro de datos en el espacio. El prototipo, parte del proyecto Suncatcher, se lanzó el 1 de octubre y hizo correr su modelo Gemma 4 a bordo. Lo anunció Travis Beals, director sénior de Google, en el blog de Google Research, y lo recoge The Next Web.

Es un gesto simbólico, un «Hola, mundo» espacial. Pero detrás hay una apuesta seria: llevar los centros de datos de IA a la órbita para alimentarlos con energía solar directa.

Ha recibido una orden desde tierra, la ha procesado con un modelo de IA a bordo y ha devuelto el resultado. Durante un paso sobre una estación terrestre, el equipo envió a Gemma 4, un modelo abierto de Google, la petición de escribir un haiku sobre estar en el espacio. La respuesta llegó cuando el satélite sobrevolaba Svalbard, en Noruega.

El poema, traducido del inglés, decía algo así: «Canica azul abajo; fluyen datos en silencio; la luz de estrellas alimenta mi núcleo». Después, el equipo probó limericks espaciales y órdenes para que el satélite informara del estado de sus propios sistemas. Beals lo resumió con una frase: sus chips se han ganado oficialmente sus alas espaciales.