La compleja relación entre política y religión ha estado en el centro de la historia argentina desde los orígenes del estado nacional, a pesar de que una y otra son dimensiones diferentes de la organización social. Cada tanto ese vínculo vuelve a dominar la escena. Como en estos días. Por razones, motivos y en planos muy diferentes.

Cuando falta una semana para la llegada a Buenos Aires del Papa, la sensibilidad social, así como la dinámica política, están impregnadas por el impacto que ese viaje tendrá en el país. Las especulaciones y los interrogantes son enormes y cada sector tiene expectativas y respuestas distintas. Da igual que se trate de fieles católicos, agnósticos o ateos.

Una oportunidad para recuperar la capacidad de encontrarnos, por Esteban Bullrich

Toda la dirigencia política y social está en vilo a la espera de las palabras y, sobre todo, del énfasis que ponga en cada una de ellas León XIV. El Gobierno es claramente el más preocupado por sacarle anclaje local a lo que diga, especialmente, en cuanto a cuestiones sociales y económicas, dada la lejanía que la Iglesia actual tiene del dogma libertario.