Los números. Que el hardware haya subido es algo que todos los que observamos el mercado de PC ya sabemos. Y se le pueden poner números a esa subida: la RTX 5090, concretamente, ha doblado su precio. En términos generales, las tarjetas gráficas han subido más de un 30 % estos últimos tres meses (datos de Price Squirrel, vía Reddit).

Lo curioso no es solo que se hayan encarecido las gráficas más actuales y potentes, es que hasta la segunda mano ha subido para las generaciones anteriores. Conseguir una RTX 3090 a buen precio es misión imposible, por ejemplo: basta una búsqueda por sitios como Wallapop para descubrir que están por encima de los mil euros (que se paguen es otra historia). Pagar más de mil euros por modelos de seis años, sin saber qué uso han tenido, me parece una locura.

Las tarjetas gráficas son la nueva fiebre del oro. Si renovar solo está al alcance de quienes tienen una cuenta bancaria a prueba de caprichos, el que ya posee una tarjeta tiene un tesoro. Es casi literal, porque la reventa puede generarle un gran beneficio. Y acaba impactando sobre los jugadores, que ven imposible actualizar sus equipos por una especulación generada por el mercado de la IA.