En tiempos de recortes en el empleo público (la gestión de Javier Milei redujo 81.108 puestos de trabajo en el Estado nacional) y un fuerte ajuste de las cuentas públicas, el Gobierno activó una curiosa campaña callejera para incrementar su plantel de espías de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), un organismo que está bajo la órbita del asesor presidencial Santiago Caputo.

La búsqueda laboral se abrió para sumar agentes para combatir las “nuevas amenazas a la seguridad nacional”, según informaron desde la Casa Rosada.

“Buscamos a los mejores”, reza uno de los afiches en vía pública que abre oficialmente la convocatoria, junto a la figura de un hombre vestido como romano antiguo, con una corona de laurel y una bandera argentina en la mano. Deriva allí la convocatoria a la página oficial, en la que aparecen los requisitos necesarios para incorporarse a la SIDE, luego de un proceso de selección que consta de varias etapas.

En la página web, la central de inteligencia también apuesta a la épica para captar aspirantes: “Si estás interesado en trabajar incansablemente, con máxima exigencia, en situaciones de alto riesgo y sin reconocimiento más que el de defender los intereses de tu país, la SIDE puede ser tu lugar”.