Momias a golpe de clic. Un estudio titulado The Real Mummy’s Curse, publicado en el International Journal of Cultural Property y dirigido por la bioarqueóloga Kirsty Squires, de la Universidad de Staffordshire, ha documentado 128 anuncios de restos momificados entre los años 2015 y 2025. Los investigadores localizaron ofertas en redes sociales, plataformas de comercio electrónico y casas de subastas, con piezas que iban desde extremidades y columnas vertebrales hasta cabezas humanas completas.
En Estados Unidos, por ejemplo, una cabeza anunciada como perteneciente a una momia del antiguo Egipto alcanzó los 115.000 dólares hace aproximadamente una década. El trabajo describe un mercado internacional que aprovecha el anonimato, los vacíos de control y expresiones deliberadamente ambiguas para sortear las restricciones de las plataformas.
La maldición era biológica. Contaba el New York Times el fin de semana que el hallazgo más preocupante no tiene que ver con los faraones, sino con lo que puede estar creciendo sobre sus restos. Según Squires, muchas de las piezas anunciadas presentan manchas de moho y colonias microbianas visibles, con formaciones algodonosas que los vendedores aparentemente no consideran peligrosas.

