Para padres, madres y abuelos que reciben mensajes de un número desconocido que dice ser su hijo, y para los hijos que quieren prevenirles. El guion no cambia: número nuevo, móvil roto, prisa y una transferencia a una cuenta que no es la de tu hijo. La defensa más eficaz es gratuita: llamar al número de siempre antes de pagar. Si ya has pagado, llama a tu banco, guarda las pruebas y denuncia.
No es un fraude nuevo ni marginal. La Guardia Civil atribuyó en una sola operación, la llamada Hiwaso, más de 850.000 euros estafados a 238 víctimas solo en la provincia de Alicante, con importes por víctima que iban de 800 a 55.000 euros, según su nota sobre los más de 100 detenidos por el método del hijo en apuros. Funciona porque no ataca tu móvil, sino tu instinto de proteger a un hijo.
¿Cómo funciona exactamente el timo del «hijo en apuros»?
Alguien se hace pasar por tu hijo o tu hija desde un número que no conoces, justifica el cambio con un móvil roto o perdido y, tras unos mensajes de confianza, te pide una transferencia urgente. El dinero nunca va a una cuenta de tu hijo, sino a la de un intermediario.

