Se acercan las elecciones de 2027 y en la ciudad de Buenos Aires todavía está lejos de cerrarse un armado político conjunto entre Pro y La Libertad Avanza (LLA).
Las piezas clave para el futuro de la Ciudad aún no confluyen. El jefe de gobierno, Jorge Macri, aspira a la reelección y se muestra abierto a un acuerdo electoral con LLA. Dirigentes alineados con Mauricio Macri hablan de cortocircuitos entre el expresidente y el jefe de gobierno, y ponen en duda el apoyo del exmandatario a una nueva candidatura de su primo, mientras negocian en la Casa Rosada un acuerdo nacional con el Gobierno. En este contexto, Daniel Angelici, empresario del juego, operador judicial y hombre fundamental del esquema oficialista porteño, funge como nexo entre los dos Macri.
Mientras tanto, los libertarios comandados por Pilar Ramírez, jefa del bloque en la Legislatura y alter ego de Karina Milei en la Capital, trabajan para posicionarse antes de negociar un eventual entendimiento electoral y sostienen que, previo a fijar las condiciones de una coalición, los Macri deben resolver sus diferencias. En el fondo, la definición en el bastión amarillo parece depender del arreglo al que lleguen ambos partidos a nivel nacional. La última palabra, en el bando de Pro, la tiene el expresidente.
Mientras los leales a Mauricio Macri subrayan las fricciones con el jefe de gobierno porteño, en Uspallata las niegan.

