La eSIM tiene una ventaja y una trampa. La ventaja: no hay tarjeta que perder ni bandeja que abrir. La trampa: tampoco hay tarjeta que sacar de un móvil y meter en otro, así que el cambio de teléfono depende de que el traspaso digital salga bien. Si sale mal, o si borras el móvil viejo antes de tiempo, puedes quedarte sin línea hasta que tu operadora te dé una nueva.
TL;DR: esta guía es para quien estrena móvil y tiene la línea en eSIM. Resume los tres caminos que existen hoy (iPhone a iPhone, Android a Android y entre plataformas), qué requisitos piden Apple y Google en su documentación oficial, el orden seguro para no perder la conexión y cómo no confundir un traspaso legítimo con una estafa de duplicado.
Antes de tocar nada: el orden que evita sustos
¿Cómo se pasa la eSIM de un iPhone a otro?

