“Cada uno tiene sus demandas y negocia a su manera. Pero los cinco van a terminar arreglando”. La definición llega, coincidente, desde las terminales de los cinco mandatarios provinciales de la UCR, que la semana pasada volvieron a dar renovadas muestras de apoyo al oficialismo en el Congreso. El apoyo a la suspensión de las elecciones PASO que el gobierno de Javier Milei necesita aprobar antes de fin de año para complicar a la oposición peronista estaría garantizado, según voceros de los gobernadores del centenario partido y también del oficialismo, ambos unidos por un objetivo común.
La estrategia de los gobernadores choca con las intenciones del Comité Nacional de la UCR, que, junto a históricos del partido y otros sectores, pugnan por una propuesta presidencial alternativa y se resisten a aceptar la principal condición de la Casa Rosada: el apoyo a la reelección del Presidente.
El aval del radicalismo, reconocen en el Gobierno, es clave para la suspensión de las PASO. Lo fue, también, en la sesión del jueves pasado, cuando los diputados que responden al gobernador santafesino Maximiliano Pullaro y al jujeño Carlos Sadir se sumaron a la estrategia oficialista y se ausentaron del recinto durante el debate del decreto 70/2023, aun a costa de recibir críticas del conglomerado opositor.

