“Algunas de las placas que probablemente traen los visitantes argentinos quedan atrás de la cruz. ¿Por qué? Porque la mayoría tiene consignas relacionadas con el nombre Malvinas, algo que no es aceptado acá; por eso es que son lanzadas acá [mostrando un basural entre los pastizales] porque eso es considerado una ofensa y una provocación acá en Falkland”, señala el periodista Samuel Rojas, del Canal Teletrece de Chile, enviado a las Islas Malvinas para mostrar como viven los 190 ciudadanos chilenos radicados en el archipiélago.

Durante su informe, Rojas hace un detenimiento en el Cementerio de Darwin donde descansan 249 caídos en la guerra de 1982, para mostrar a las cámaras como detrás de la Cruz Mayor del cenotafio aparecen placas tiradas que fueron colocadas allí como tributos conmemorativos, pero también objetos personales dejados por familiares de los combatientes argentinos como ofrendas, los cuales fueron arrojados fuera del perímetro como material de descarte, acumulándose en una suerte de basural improvisado detrás de la cerca blanca que lo rodea.