Tal como sucede con los vehículos, los smartphones se clasifican en gamas, según sus prestaciones. Así es como los grupos van desde la línea de entrada (la baja baja), pasando por la gama media y llegando los tope de gama (o alta gama), donde se incluyen algunos modelos denominados ultra premium.
Los celulares de entrada, los más accesibles del mercado por precio, son los más golpeados actualmente por la suba en el costo de las memorias, un componente que se encareció por la demanda de los centros de datos de inteligencia artificial. Tan grande es esta problemática, que en la industria ya se discute si los celulares baratos van a seguir existiendo tal como los conocemos ahora.
La paradoja es que esto ocurrió en la Argentina justo cuando la eliminación de los aranceles de importación de celulares, vigente desde el 15 de enero de 2026, hacía prever que los precios irían a la baja, en alrededor de un 10%.
“Hoy los celulares con un precio de hasta 200 dólares representan el 70% de la demanda de dispositivos en el país. El volumen del mercado está todo ahí abajo”, señala Diego da Costa, director comercial de Nubia en Argentina, citando datos de la consultora GfK, en diálogo con LA NACION.

