Espionaje a distancia. Según el contrato, la herramienta funciona tanto en Android como en iOS. La idea es que el sistema pueda ser capaz de alojar software en los teléfonos objetivo y proporcionar un “acceso transparente” a sus contenidos y comunicaciones. O lo que es lo mismo, que las autoridades puedan acceder a toda la información del teléfono sin que la persona se de cuenta.
Normalmente, la forma de proceder es incautar un teléfono móvil y proceder al análisis del mismo, una vez confiscado. Sin embargo, esta herramienta se ahorraría bastantes pasos.
El acuerdo. Tal y como señala la publicación en el BOE, el contrato fue adjudicado el 26 de marzo de 2026 a Fortier Europe, una empresa con sede en Boadilla del Monte, Madrid. El precio por el que la Guardia Civil compró el software fue de 2.066.115,70 euros antes de IVA (unos 2,5 millones de euros incluyendo impuestos).
El contrato se negoció sin licitación pública y solo se recibió una oferta. Tiene sentido teniendo en cuenta que el anuncio dice que el fabricante había concedido los derechos exclusivos de suministro y distribución a la empresa mencionada.

