De esta forma, la propuesta del Omoda X es la de ofrecer una carrocería con volúmenes angulosos y detalles geométricos para ofrecer una propuesta muy diferente a lo que se ve a día de hoy en el segmento de los SUVs.
Además, su parte trasera ofrece un grupo óptico con una firma luminosa inspirada en los rayos, que acentúan ese aspecto futurista y agresivo de los mechas, pero sin renunciar a una silueta deportiva muy característica.
No obstante, no es solo diseño. El Omoda X también parte de un apartado tecnológico muy potente, en línea con su aspecto futurista. El puesto de conducción incorpora un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas y una pantalla multimedia central de 13,20 pulgadas, aunque no todo es digital, puesto que cuenta con mandos físicos para operaciones habituales, como la climatización y la selección de los modos de conducción.
Un concepto de SUV basado en los mechas y con mucha tecnología

