Hasta ahora, ni SpaceX ni ninguna otra compañía espacial ha logrado recuperar y reutilizar un cohete completo. Por lo general, la primera etapa se recupera, se analiza y se prepara para un nuevo lanzamiento, pero la segunda se desecha. Es lo que quiere hacer la compañía china, de hecho. Eso abarata los costes, pero la recuperación total los abarataría aún más. Por eso, SpaceX está lista para comenzar las pruebas de una recuperación de la segunda etapa. Según ha explicado Elon Musk, el primer intento será en el vuelo 15 de Starship, durante el próximo mes de noviembre. Si no lo consiguen a la primera, habrá muchos intentos más.

Una misión complicada. Starship es el cohete más grande del mundo, con 122 metros de altura cuando se encuentra totalmente apilado. También es el más potente. Por eso, construir una segunda etapa cada vez que se quiera reutilizar es demasiado caro incluso para SpaceX. Para solucionarlo, pretenden recuperar la segunda etapa después de los lanzamientos, pero no es fácil, ya que esta viaja más alto, lejos y rápido que la primera. El sistema elegido será el de “palillos chinos” de la torre Mechazilla. De los 14 vuelos de prueba que se han realizado hasta el momento con Starship, se ha recuperado la primera etapa en 3. Llega el momento de ir a por el siguiente paso.