Que el móvil se caliente al cargarlo, al grabar vídeo o justo después de una actualización es normal y los fabricantes lo dicen así, sin rodeos. Lo que debe preocuparte es otra cosa: avisos de temperatura que se repiten, calor sin uso intensivo, un conector que quema o una pantalla que empieza a levantarse. Esta guía, basada en la documentación de Apple, Google y Samsung, te ayuda a distinguir un caso del otro y a saber qué hacer en cada uno.

Todo parte de un rango de temperaturas. Apple, en su página sobre qué pasa si el iPhone o el iPad se calienta o se enfría demasiado, explica que sus dispositivos están diseñados para usarse con una temperatura ambiente de entre 0 y 35 ºC, y para guardarse entre -20 y 45 °C. Samsung da el mismo rango de uso, 0 a 35 ºC, en su guía para evitar que un Galaxy se caliente en exceso. Fuera de ese margen, el móvil empieza a defenderse.

¿Por qué se calienta el móvil si no estoy haciendo nada raro?

Porque muchas tareas cotidianas exigen al procesador, a la radio o a la batería más de lo que crees. Apple enumera como situaciones normales configurar el dispositivo por primera vez, restaurar una copia de seguridad, completar una actualización de software (sobre todo si es una versión principal), cargar de forma inalámbrica, usar apps con mucha carga gráfica o de procesador, como la cámara, y ver vídeo en alta calidad. Su conclusión es clara: «Esto es normal», y si no aparece ningún aviso de temperatura, puedes seguir usándolo.