Por qué importa. Musk quiere reunir bajo un mismo techo sus coches eléctricos, cohetes, satélites y la IA. SpaceX está valorada en unos 2 billones de dólares y Tesla en 1,5 billones de dólares, según los datos actuales del mercado. La operación también resolvería un problema que Musk arrastra desde hace años, pues en SpaceX controla el 80% del derecho a voto en decisiones importantes, mientras que solo posee alrededor del 20% de Tesla, tal y como comparte el NYT.
La lógica empresarial. El argumento de Musk es que ambas empresas se necesitan cada vez más mutuamente. Para él, Tesla construye la “IA física” (taxis autónomos y robots humanoides), mientras que SpaceX proporciona la infraestructura de soporte con centros de datos y conectividad por satélite.
Terafab, una fábrica de chips en Texas con el potencial de costar hasta 119.000 millones de dólares, según el Financial Times, ya está en construcción por parte de la compañía. Y Tesla también vende baterías Megapack a SpaceX. El año pasado de hecho les vendieron baterías por valor de 430 millones de dólares a los centros de datos de SpaceX, según informa el WSJ.
Musk afirma que la lógica es simple, pues según el magnate, “Hay mucho mérito en combinar las empresas”, declaraba en la llamada con inversores, según pudo recoger el NYT.

