Spotify ha anunciado que este año ha retirado más de 50 millones de pistas de «slop y spam» de sus recomendaciones. La palabra importa: no las ha eliminado, las ha dejado fuera del sistema que decide qué te suena. Siguen en la plataforma, buscables y reproducibles. Lo publicó el 20 de octubre en su sala de prensa, en un balance del primer año de su política sobre música con inteligencia artificial.

Y el mismo día, en el mismo newsroom, anunció un acuerdo con Believe para lanzar una herramienta con la que los fans harán versiones y remezclas usando IA.

¿Qué significa exactamente «retirar de las recomendaciones»?

Que esas canciones dejan de aparecer en listas algorítmicas y editoriales, no que desaparezcan. La cifra de borrado real es otra y Spotify la da en el mismo texto: más de 75 millones de pistas eliminadas por completo de la plataforma por infracciones «graves o reiteradas» de sus normas. Los 50 millones son, dice, adicionales a esos 75.