Los motivos por los que te estancas. Cuando hacemos ejercicio, experimentamos efectos inmediatos y a largo plazo. Los inmediatos son el aumento de la frecuencia cardíaca, la respiración acelerada o la sensación de calor en el músculo que se está forzando. El estímulo continuo mediante el ejercicio nos lleva a superar esos efectos inmediatos y a percibir poco a poco los efectos a largo plazo, como el aumento de la resistencia o el crecimiento del músculo. Por eso, es importante llevar a cabo siempre una sobrecarga progresiva.
¿Sobrequé? La sobrecarga progresiva consiste en retar al cuerpo un poco más a medida que se vaya adaptando a esos efectos inmediatos que hemos comentado. Esto puede hacerse aumentando el peso o las repeticiones en el ejercicio de fuerza. Para el ejercicio de resistencia, como correr o andar en bici, se puede aumentar la duración de las sesiones, la frecuencia de las mismas o el ritmo. Hough recomienda aumentar solo uno de estos parámetros a la vez. Así, se puede ver cuál funciona mejor y se evitan lesiones.

