Guillermo Coppola tiene una observación para hacerle a Juan Minujín: le gustaría que fuera “más travieso”. Sentado junto al actor que lo interpreta en Coppola, el representante, el empresario elogia su trabajo, celebra la amistad que construyeron y, entre bromas, reclama un poco más de picardía. “Juan es serio, es responsable. Yo no es que no lo sea; por ahí muestro otra imagen”, explica en diálogo con LA NACION. Minujín lo escucha y se ríe.
La segunda temporada de la serie de Disney+ -que cuenta con 6 episodios y se estrena hoy, 23 de octubre- vuelve sobre esa vida que su protagonista cuenta con orgullo. Según explicó a LA NACION su director, Ariel Winograd, el recorte propone recorrer unos cuarenta años de la historia de Coppola y acercarse a la actualidad, con una construcción más apoyada en la trama que en la sucesión de anécdotas. ¿Puede haber alguna figura ofendida por lo que se muestra? “Esperemos que no”, respondió. Coppola, por su parte, asegura que dio libertad para trabajar, aunque dejó clara una preocupación: que la ficción no perjudicara a otras personas.
—Guillermo, ¿Juan te interpreta como eras o como te gusta recordar que eras?
Guillermo Coppola: —Juan me interpreta como lo que es él: un tipo que estudia, que se preocupa, que te observa, que no es un improvisado. Yo aprendí con él. Muchos por ahí me imitan, generalmente en los programas deportivos; Juan me interpreta y me encanta. Para mí es distinguirme.

