El primer ministro británico, Andy Burnham, mantuvo este viernes dos conversaciones telefónicas que evidencian la ofensiva diplomática de Londres para blindar su posición sobre las Islas Malvinas: en la primera, trasladó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la importancia de respetar el derecho de los isleños a desarrollar sus recursos naturales y le expuso las consecuencias económicas de las medidas legales impulsadas por Argentina. En la segunda, le planteó al mandatario de Chile, José Antonio Kast, su interés en que los habitantes del archipiélago conserven la capacidad de ejercer la autodeterminación.

La llamada con Trump tuvo como eje el proyecto petrolero Sea Lion y el impacto de las acciones coercitivas de Buenos Aires contra empresas vinculadas a la exploración de hidrocarburos en la zona. Según un comunicado de Downing Street, Burnham expuso al presidente estadounidense “las consecuencias económicas que las medidas coercitivas de Argentina tienen para el Reino Unido y Estados Unidos” y reiteró el derecho de los malvinenses a explotar los recursos del territorio, según informó la agencia EFE.