El 23 de octubre de 2001, Steve Jobs presentó en Cupertino un dispositivo que cambiaría la historia de la tecnología y de la cultura popular con una promesa simple pero demoledora: “1000 canciones en tu bolsillo”. Transcurridas dos décadas y media desde aquel hito, el iPod dejó una huella imborrable en la industria musical, y transformó a Apple de una compañía de computadoras al gigante global de la electrónica de consumo que conocemos hoy.

Aquel modelo original de iPod irrumpió en un mercado donde ya existían los reproductores portátiles de música en formato MP3 (como alternativa al Discman, que llevaba más de 15 años en el mercado), pero eran todos de marcas ignotas, más enfocadas en la proeza técnica del dispositivo que en su diseño y usabilidad.