Esa elección tiene más caminos de los que sugieren las aplicaciones de inteligencia artificial que utilizamos a diario. Podemos acceder a estas herramientas mediante servicios gratuitos, suscripciones de pago o proveedores que cobran según el uso, pero también existen modelos de pesos abiertos que pueden ejecutarse en infraestructura propia o a través de terceros. Para una empresa, esto abre posibilidades que van más allá de contratar el servicio más avanzado del mercado.
La discusión llegó hasta la presentación de resultados financieros de IBM. Durante el turno de preguntas, Matt Swanson, analista de RBC Capital Markets, quiso saber cómo estaban conciliando las grandes compañías dos exigencias que pueden entrar en tensión: contener el gasto en inteligencia artificial y mantener el control sobre su despliegue. Arvind Krishna, CEO de IBM, respondió remontándose a finales de 2024 y comparando la evolución de los modelos más avanzados con la de las alternativas de pesos abiertos. Su argumento apuntaba a un cambio que, según él, está alterando esa elección.
La inteligencia artificial tiene una nueva batalla y no se libra solo en el rendimiento

