El cineasta recupera en un extracto los desencuentros que mantuvo con Pitt durante la producción. Una relación marcada por las discusiones, las diferencias sobre cómo debía construirse el personaje de Tristan Ludlow y una tensión que, pese a todo, terminó contribuyendo al resultado de la película.
La incorporación de Pitt tampoco fue la primera opción que se barajó. Según Zwick, Tom Cruise estuvo inicialmente en conversaciones para interpretar a Tristan, pero acabó apartándose del proyecto por sus dudas personales sobre las motivaciones del personaje. Pitt asumió finalmente el papel junto a Anthony Hopkins y Julia Ormond.
Una lectura de guion que encendió las alarmas
Los problemas comenzaron incluso antes de rodar. Tras una lectura conjunta del guion, celebrada pocos días antes de empezar la filmación, el director percibió que Pitt estaba cada vez más incómodo. Horas después, el agente del actor llamó al estudio para comunicar que quería abandonar la película.

