La seguidilla de insultos a la prensa y desaires diplomáticos de Javier Milei empieza a incomodar a Pro. El partido que conduce Mauricio Macri, que reivindica el respeto institucional y el diálogo democrático como parte de su identidad política, ensaya tímidas diferenciaciones del Presidente, aunque evita una confrontación abierta que pueda poner en riesgo las negociaciones electorales con La Libertad Avanza (LLA).
Los mensajes son medidos. Solo algunos dirigentes se animaron a cuestionar los ataques de Milei a los periodistas y la cuenta oficial del Pro en X se adelantó a la Casa Rosada para reconocer la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, donde el mandatario argentino había apostado por su rival, Flavio Bolsonaro.
Sin embargo, ni Macri ni las principales autoridades partidarias condenaron expresamente los últimos exabruptos presidenciales.
El resultado de las elecciones presidenciales de Brasil abre una nueva oportunidad para afianzar un vínculo que es histórico y permanente.Nuestra relación estratégica es un pilar fundamental que se fortalece con cada nueva etapa democrática.Felicitamos a @LulaOficial y…— PRO (@proargentina) October 26, 2026

