El Gobierno de Australia Occidental reclama a Deloitte la devolución de parte de los 166.000 dólares australianos que pagó por un análisis coste-beneficio de la fusión de tres universidades. El informe, de 219 páginas, contiene referencias mal atribuidas, un nombre de universidad que no se usa desde 2010 repetido 55 veces y, según el análisis que publicó Guardian Australia, dos discrepancias aritméticas de 260 y 311 millones.

Pero el hallazgo más difícil de explicar no es ninguno de esos. Está en el propio archivo.

¿Qué dice el informe sobre su uso de IA?

El documento dedica una sección entera, la 4.8, a certificar que cumple el marco de IA del Gobierno de Australia Occidental. Reconoce haber usado IA generativa «to support the collation of research, synthesis of information, and editorial proofing». Y a continuación afirma, literalmente: «No AI outputs, modelling, or drafting have been used in the preparation of this report. Any information obtained from AI has been treated solely as reference material». Añade que todas las salidas asistidas por IA pasaron «a comprehensive quality assurance review by Deloitte professionals to verify accuracy, relevance, and appropriateness».