OpenAI ha lanzado GPT-6.1 Terra, un modelo pensado para el trabajo de oficina que se hace con ratón y teclado: mirar una pantalla, entender lo que hay y actuar sobre ella. Sustituye a GPT-5.6 Terra, cuesta en la API la mitad que su antecesor y que GPT-6.1 Sol, y ya está en ChatGPT Work y Codex para los planes Plus, Pro, Enterprise y Edu. Lo presenta la compañía en su anuncio oficial de este lunes, y lo recogen The Next Web e Interesting Engineering.

El ejemplo que elige OpenAI es poco glamuroso y muy revelador: leer las facturas que llegan y teclear sus datos en el programa de contabilidad. Ahí está el negocio. No en el modelo más listo, sino en el que puede repetir una tarea aburrida diez mil veces sin arruinar a quien paga la factura de la API.

Terra es un modelo de «uso del ordenador»: ve la pantalla, la interpreta y hace clic, escribe y salta entre aplicaciones como lo haría una persona. OpenAI lo plantea para el trabajo que llena la jornada: redactar propuestas, interpretar planos técnicos, rellenar formularios o editar vídeo.

Dentro de la gama de OpenAI ocupa el escalón intermedio. Según The Next Web, queda por debajo de Sol y Astra y por encima de Luna. OpenAI insiste en que, para las tareas de programación más complejas, Sol y Astra siguen siendo mejor opción.