Si tu ordenador va lento, el diagnóstico lo tienes ya instalado. En Windows, el Administrador de tareas (Ctrl + Mayús + Esc) te dice qué consume procesador, memoria y disco, y qué arranca contigo; el Sensor de almacenamiento libera espacio. En Mac, el Monitor de Actividad te enseña la presión de memoria con un semáforo y los ajustes de Ítems de inicio te dicen qué se abre solo. Esta guía es para quien está a punto de descargar un «optimizador» milagroso: primero mira, después decide.
Microsoft resume en su página oficial de consejos de rendimiento las causas habituales de un equipo lento: poco espacio de almacenamiento, demasiadas aplicaciones de inicio en segundo plano, software desactualizado o un hardware que ya no da para lo que le pides. Las tres primeras se resuelven con lo que trae el sistema. La cuarta no la arregla ningún software.
Windows: el Administrador de tareas es tu primer análisis
Abre el Administrador de tareas con Ctrl + Mayús + Esc y, antes de tocar nada, mira.

