Durante una entrevista con The Guardian, el intérprete se abrió por completo para explicar el proceso de selección que terminó concediéndole el papel de James Bond que terminó haciéndole saltar a la fama definitivamente tras capturar las miradas de propios y extraños con su igualmente icónico Remington Steele. Eso si, antes de obtener el estatus doble cero, Brosnan ya se enamoró del universo cinematográfico de Ian Fleming.
La primera película que vi cuando llegué a Londres de niño fue Goldfinger, protagonizada por Sean Connery como 007. En Irlanda, me había criado a base de Old Mother Riley y Norman Wisdom, así que fue un momento deslumbrante ver a esa mujer cubierta de pintura dorada. Al final me compré un coche de juguete con asiento eyectable, pero no tenía ninguna aspiración de ser James Bond. El personaje que realmente cautivó mi imaginación fue Oddjob, el secuaz de Goldfinger con sombrero de champiñón.
El actor también explicó que, a pesar de que su debut en la franquicia terminaría siendo en la fantástica 'GoldenEye' de Martin Campbell, estrenada en un lejano 1995, la primera oferta la recibió a finales de los 80, cuando se estaba preparando una 'Alta tensión' que terminaría protagonizando Timothy Dalton. Fue tras un parón de seis años cuando tuvo una segunda oportunidad que, en esa ocasión, no desaprovechó.

