Hay que reconocer que las cintas dirigidas por el dramaturgo y cineasta son, en líneas generales, encomiables, y ahi están 'Molly's Game' o 'El juicio de los 7 de Chicago' para demostrarlo; pero después de la relativa mancha que ha supuesto 'El precio de la red' en su filmografía, Sorkin ha hecho un ejercicio de introspección para reconocer que, al final del día, no tiene el talento natural necesario para ponerse tras la cámara.
Durante una entrevista con The Hollywood Reporter en el Newport Beach Film Festival, ni tan siquiera sentarse a trabajar con maestros como Danny Boyle o David Fincher le ayudó a desarrollar ciertos instintos visuales que se requieren para cultivar el oficio como es debido.
Me sorprendió lo poco que había logrado asimilar de la ciencia del cine. Resulta que no tengo sensibilidad visual… Hay una gran parte de mí que siente como si acabara de entrar en el mundo del cine hace unos minutos, y que hay muchísimas cosas que no sé.
Según asegura Sorkin, al igual que ocurre con la dirección, existen aspectos de la escritura de guiones que se pueden aprender y otros que no. Estos últimos son, precisamente, a los que se hace alusión en el imaginario colectivo cuando nos referimos a ese concepto tan abstracto que es el "talento".

