Un SMS, correo o aviso con un código que no has solicitado no significa que te hayan robado la cuenta. Significa que alguien ha escrito tu número, tu correo o tu contraseña en algún sitio, por error o a propósito. La regla que repiten Google y WhatsApp es la misma: no compartas ese código con nadie. Lo que cambia, y esta guía explica cómo distinguirlo, es si además tienes que cambiar la contraseña ya.
El primer reflejo suele ser el pánico, y no hace falta. Microsoft lo resume en su guía sobre códigos de verificación: si alguien intenta entrar en tu cuenta, sin el código tu cuenta está segura. WhatsApp dice lo mismo con otras palabras en su página sobre códigos que no has solicitado: sin ese código nadie puede completar la verificación ni usar tu número, así que sigues teniendo el control. El código es la cerradura; mientras no lo entregues, la puerta aguanta.
¿Por qué te llega un código que no has pedido?
Hay tres explicaciones posibles, y solo una es un ataque. Microsoft las enumera así: alguien está intentando acceder a tu cuenta, alguien escribió por error tu teléfono o tu correo al iniciar sesión, o un código que pediste hace tiempo ha llegado con retraso. WhatsApp coincide en las dos primeras: suele ocurrir cuando otra persona teclea tu número por equivocación en lugar del suyo o cuando alguien intenta apoderarse de tu cuenta.

