Sí, a los españoles nos ha pasado lo de la rana. Si hace una década nos dicen que en las vías españolas, consideradas entre las mejores del mundo, íbamos a tener dos accidentes con decenas y decenas de muertos en nueve meses no nos lo creeríamos.
Saltaríamos como una rana que la meten en agua hirviendo si nos dijeran que ya no nos van a devolver el dinero cuando los retrasos en alta velocidad superan los 15 minutos. Quizás porque tampoco imaginábamos que los retrasos iban a ser la norma en un servicio que funcionaba como un reloj.
Pero poco a poco nos hemos acostumbrado a una España de mínimos en el sector ferroviario. Los retrasos ahora sólo se empiezan a pagar cuando superamos los 30 minutos (90 minutos si queremos todo el dinero). 2026 ha sido un año negro con dos accidentes ferroviarios graves pero también con cortes de vías por desastres meteorológicos que han tardado meses en volver a entrar en funcionamiento, trenes que se fisuran y raíles donde las vibraciones son la norma.

