Axel Kicillof pone el foco en el interior del país en el tramo final del año parado sobre una lógica de construcción territorial que sostenga su candidatura presidencial en el 2027. En ese contexto se inscribe si visita a Jujuy de este viernes, con una parada institucional con el gobernador Carlos Sadir, y la organización de su viaje a Santa Fe, que fue uno de los temas que se trató en la reunión que tuvo el miércoles con algunos dirigentes del justicialismo santafesino.
El gobernador bonaerense mantiene el ritmo de sus visitas a otras provincias y, de esa forma, pasa por encima de los conflictivos internos que sobreviven en el peronismo y que mantienen una tensión incesante en la convivencia que se da durante este proceso de reorganización nacional que atraviesa la fuerza política.
A media mañana Kicillof va a poner un pie en San Salvador de Jujuy donde firmará una serie de convenios de cooperación entre las provincias de Buenos Aires y Jujuy con el gobernador Sadir. Serán convenios en materia de empleo, deportes, minería, seguridad y desarrollo agrario. Habrá fotos y una muestra implícita de que tiene la flexibilidad necesaria para negociar con todos los sectores de la política, desde las corrientes internas del peronismo hasta el radicalismo.

