Es precisamente en ese terreno donde ha surgido una advertencia que merece atención. Según Financial Times, Blackstone ha comunicado a sus inversores que espera que Anthropic reciba una nota crediticia situada en la parte alta del grado especulativo, probablemente en la categoría BB, después de salir a bolsa. El grupo financiero había transmitido antes una expectativa más favorable, la de alcanzar el grado de inversión tras el debut bursátil. No se trata de una rebaja decidida por una agencia de calificación, sino de un cambio en las previsiones de uno de los actores vinculados a su financiación.
La cuestión está en qué significa realmente obtener el grado de inversión. S&P Globa detalla que las agencias de calificación evalúan "la capacidad y disposición de los prestatarios para cumplir íntegra y puntualmente sus compromisos financieros". Es decir, no determinan cuánto vale una compañía en bolsa, sino el riesgo de que no pague sus deudas. En la escala de S&P, BBB− es la nota mínima del grado de inversión y BB+ queda justo por debajo, en el grado especulativo. Anthropic recibió precisamente un BB+ como emisor de KBRA en junio, según periódico británico, aunque esa evaluación no equivale a las de Moody's, S&P o Fitch.
Un escenario que apunta a dificultades de financiación

