A contramano del clásico respaldo que brinda Pro a La Libertad Avanza (LLA) en el Congreso, el partido de Mauricio Macri obstaculizó esta semana la discusión de asuntos impulsados por el oficialismo, como el Presupuesto 2027 y la nueva ley de biocombustibles, mientras continúa firme en su rechazo a la reforma electoral.
Esto, en sintonía con las diferenciaciones que ensayó el espacio con el presidente Javier Milei tras los ataques del jefe de Estado al presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, y a la prensa en Madrid; y el silencio del mandatario ante el triunfo de Lula da Silva en el balotaje de Brasil. El partido reivindicó la libertad de prensa y reclamó una diplomacia que dialogue “con quienes piensan distinto”.
Ayer, además, Macri consideró estancadas las negociaciones para un acuerdo electoral con LLA para 2027, que ambos partidos discuten quincenalmente en reuniones en la Casa Rosada, en las que participan los diputados nacionales Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, por el macrismo, y los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, por el partido de gobierno.
Esta semana, el tono crítico de Pro, que hasta ahora se limitaba a mensajes compartidos en redes sociales, tomó forma en el Congreso. Los bloques de Pro, conducidos por Ritondo (Diputados) y Martín Goerling (Senado), ponen trabas al Gobierno en el debate de, al menos, tres iniciativas.

