Una nueva renuncia sacudió la estructura del Gobierno nacional. César Oscar Lencina, subsecretario de Ciencia y Tecnología, presentó su dimisión indeclinable después de poco más de un mes en el cargo y expuso una serie de cuestionamientos sobre las condiciones de trabajo dentro de la dependencia. Entre los motivos de su decisión mencionó la falta de respaldo institucional, las dificultades de comunicación y situaciones de maltrato hacia los trabajadores.

La renuncia se hizo efectiva el jueves 29 de octubre y fue comunicada mediante una nota dirigida a la secretaria de Ciencia y Tecnología, Adriana Baravalle, con copia al jefe de Gabinete, Diego Santilli, de cuya órbita depende el área.

En el escrito, Lencina hizo referencia a “las dificultades persistentes” que encontró para ejercer sus responsabilidades, especialmente por la “falta de una comunicación eficiente y soporte institucional”. También denunció “situaciones de destrato y desconsideración hacia el personal en el entorno de trabajo”, una descripción que deja al descubierto las tensiones que, según su testimonio, atravesaban el funcionamiento cotidiano de la subsecretaría.

El exfuncionario sostuvo que esas conductas “no condicen en absoluto” con su manera de conducir organizaciones ni con su experiencia en la dirección de equipos. Ante ese escenario, explicó que había decidido dar “un paso al costado”, al considerar que no estaban dadas las condiciones necesarias para continuar desempeñando sus tareas.