Sin embargo, los medios y la cultura popular suele confundir la parte con el todo. La parte ilegal de la Deep Web, que conocemos como Dark Web, es la que más fama tiene. Mala fama, claro está. Y es fácil confundir esa parte de la internet profunda con toda ella. En la Dark Web es donde se cometen delitos, se venden y compran datos robados o herramientas para robarlos, etc. Siempre que vemos noticias como la venta de documentos personales, esos contenidos ilegales están en la Dark Web.

En realidad, cada día accedes a la Deep Web sin darte cuenta. Cuando miras tu correo electrónico o tus mensajes privados (WhatsApp o Telegram), cuando entras en la web de tu banco, cuando consultas tu historial médico desde la app de la sanidad pública, cuando miras las redes sociales de tus amigos… Incluso cuando ves películas o escuchas música por streaming. Todo eso es internet profunda. Pero, claro está, la parte de la Deep Web que te interesará visitar con las siguientes aplicaciones es más esquiva. Y requiere de herramientas especiales. Veamos las más interesantes.

Consejos antes de navegar por la Deep Web

Si te interesa acceder a sitios web o plataformas de la Deep Web que por motivos varios no está a simple vista o disponible con enlaces o direcciones IP, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones y consejos de seguridad. Más vale ser precavido.