Sencillamente, la mejor película del género de acción del siglo XXI, con George Miller haciendo un regreso transgresor a su propia franquicia de ‘Mad Max’. Realizando el importante cambio de Tom Hardy en el rol principal y con Charlize Theron de imponente co-protagonista, esta distópica obra de persecución se puede ver en streaming a través de Prime Video, así como en Apple TV, HBO Max y Movistar Plus.

En la arenosa y post-apocalíptica región del desierto australiano, donde se han organizado comunidades salvajes regidas por tiranos que acumulan los recursos clave como el agua, la gasolina y las balas. Max Rockatansky intenta mantenerse al margen de todo, pero cuando los soldados de la ciudadela lo secuestran y lo fuerzan a ser una “bolsa de sangre” para uno de sus conductores, acabará involucrado en la huida desesperada de un grupo de mujeres que ansía libertad.

Mediante una saturación del color de la imagen, una producción bastante imponente en su recreación de la decadencia y destrucción, un abrazo absoluto de la majadería en la construcción de personajes y cientos de vehículos trastocados y eventualmente destrozados, Miller crea algo casi imposible de creer. Al menos, no ha habido ningún cineasta profesional que haya visto esto y no haya quedado impactado de que algo así sea siquiera posible, o no se esté rodando todavía.