Cuenta Matt Groening que le puso ese nombre al amigo de Bart en honor a la persona más patética que se le ocurría: Richard Milhouse Nixon, el 37º presidente de los Estados Unidos tan parodiado durante los primeros años de 'Los Simpson'. Sin embargo, sus orígenes fueron muchísimo más cándidos. De hecho, para rastrear sus inicios hay que ir hasta 1968, cuando el autor tenía tan solo 14 años y estaba empezando a dibujar.
Fue entonces cuando dibujó a sus propios Batman y Robin, Melvin y Gurfy, su perro. Melvin era un huérfano que, de hecho, se podía convertir en SuperMelvin, un superhéroe que no podía volar, y con los dos creó algunas historietas totalmente perdidas en el tiempo.
Sin embargo, a mediados de los 80 (se supone que 1988, más o menos en los inicios de la familia amarilla en 'El show de Tracey Ullman'), cuando Groening ya triunfaba con 'Vida en el infierno', su tira cómica, decidió resucitar a su personaje e intentar vender una nueva serie de dibujos animados para niños, destinada a los sábados por la mañana de NBC: 'Melvin's Inferno', una especie de 'La banda del patio' ochentera.

