Sin embargo, no todo el mundo sabe que, antes incluso de aquella mítica adaptación televisiva del Hombre Murciélago, ya hubo una primera aparición cinematográfica en 1964... con un crossover artístico tan ilegal como imposible.

Pero antes, vamos a remontarnos en el tiempo hasta el 16 de julio de 1943, cuando Lewis Wilson representó por primera vez al superhéroe en una pantalla, en el serial 'Batman', que duró 15 episodios y fue una de las más obvias propagandas anti-japonesas en la II Guerra Mundial. El superhéroe se las veía contra un tal Tito Daka, un doctor japonés que había inventado una pistola de rayos que pueden disolver cualquier cosa.

El serial es, como podréis imaginar, un dislate en el que podemos ver desde zombies controlados por implantes cerebrales hasta cocodrilos con hambre de extranjeros. Esta introducción de Batman en el transmedia (aunque por aquel entonces esta palabra estaba lejana de sonar a algo) perfiló dos de sus elementos clave: por un lado, creó la Bat-cueva y, por otro, determinó que Alfred, el mayordomo, debía ser delgado para que pegara con el cuerpo de William Austin.

En los cómics, poco después, mandaron al entonces orondo sirviente a una clínica y volvió con el aspecto con el que le conocemos ahora. Eso de que los cómics cambien según lo que pasa en el cine es algo que lleva pasando toda la vida, efectivamente.