Sobre todo, porque no estaban solos. Once años después, 25 mapaches escaparon de una granja peletera en la provincia de Brandeburgo. De esos 29 mapaches descienden los casi dos millones de mapaches que hoy viven en el país.

Se han convertido en una auténtica plaga, pero ahora algunos alemanes han tenido una idea: comérselos.

¿Comérselos? Efectivamente. En 2025, Steffen Haaßengier, el cocinero del Zum Lindeneck de Weimar, puso el mapache en carta de forma fija: la hamburguesa a 17,50 euros y la pierna con Klöße a 25-30. Un cazador le entrega hasta 20 animales al mes, ya desollados y con el certificado de triquina.

Puede parecer una excentricidad, pero no lo es. El 18 de abril de 2026 el restaurante celebró el que probablemente fue el primer curso alemán dedicado solo a esta carne: hubo unas 70 solicitudes para 20 plazas.