Creo que el actor es lo mejor de una historia de atracos, engaños y personajes dispuestos a todo por dinero que, pese a tener ingredientes que podrían hacerla funcionar, no termina de sacarle partido a su propia premisa. Entre el humor que no siempre acierta y una trama que podría haber dado mucho más de sí, su protagonista consigue aportar el carisma que necesita la película.
La historia sigue a Toni Lomas, un antiguo concursante de un exitoso programa de talentos que ha pasado de disfrutar de cierta fama a encontrarse arruinado y sin rumbo. Su suerte parece cambiar cuando Malena (Dafne Fernández) le propone participar en el robo de un valioso cuadro perteneciente a una familia adinerada. Para llevar a cabo el plan, Toni reúne a varios cómplices, pero pronto queda claro que cada uno tiene sus propios intereses y que nadie está dispuesto a renunciar fácilmente a su parte del botín.
La premisa tiene ingredientes suficientes para construir una comedia criminal entretenida. Arantxa Echevarría, que venía de dirigir 'La infiltrada', cambia de registro para adentrarse en una historia de ambición, engaños y personajes que intentan aprovecharse de los demás. La película también juega con la picaresca española y con esa obsesión por el dinero rápido que lleva a sus protagonistas a tomar decisiones cada vez más cuestionables. Sobre el papel, el planteamiento funciona, pero una cosa es tener una buena idea y otra muy distinta conseguir que todos los elementos encajen.

