Google Maps se convirtió en una de las aplicaciones más utilizadas para encontrar direcciones, consultar el estado del tránsito y descubrir nuevos lugares para conocer, incluso estando a miles de kilómetros de distancia. Sin embargo, la incorporación de Gemini, la inteligencia artificial de Google, transformó la manera en que los usuarios interactúan con esta herramienta, al permitir realizar consultas y recibir indicaciones sin necesidad de escribir.
Esta integración ofrece al usuario la posibilidad de conversar con la IA y solicitarle cambios en los trayectos, buscar establecimientos y obtener información relacionada con la ubicación a la que quieren acceder con instrucciones de un lenguaje más coloquial. De esta forma, la aplicación deja de limitarse a mostrar recorridos y suma funciones similares a las de un asistente virtual.
Por el momento, las nuevas funciones de inteligencia artificial se incorporan de manera gradual, por lo que su disponibilidad puede variar según el dispositivo, la región y la versión de Google Maps instalada.

