El conflicto judicial y mediático que rodea al escritor Hernán Casciari por las denuncias vinculadas al financiamiento colectivo de sus proyectos audiovisuales sumó una nueva e importante voz del cine nacional. En diálogo con las cámaras de Intrusos, Ricardo Darín compartió su mirada sobre el tema y analizó los riesgos y complejidades de este modelo de producción participativa.
Al ser consultado sobre el escándalo que salpica a las iniciativas impulsadas por la comunidad Orsai, el actor se mostró al tanto de la situación pero diferenció los aspectos administrativos de la labor creativa. “Me parece que eso va más por el lado administrativo que artístico”, sostuvo de entrada el protagonista de Argentina, 1985.
Darín aclaró que nunca recibió una propuesta concreta para participar en emprendimientos de este tipo, aunque admitió que desde un principio tuvo dudas sobre la viabilidad operativa de convocar a miles de pequeños inversores. “En un momento, cuando lo escuché hace un par de años, tuve la sensación de que iba a ser difícil administrar eso. Sobre todo si hay tanta gente que colabora, es difícil estar en contacto permanente con todo eso y que estén al tanto de qué es lo que ocurre”, explicó el actor, remarcando que se trataba únicamente de una percepción personal.

