La compra de cazas F-16 por parte de la Argentina y los planes de Chile para renovar sus aviones de combate reavivaron el debate sobre el equilibrio militar entre ambos países. Sin embargo, Andrei Serbin Pont sostuvo que las adquisiciones responden a la necesidad de modernizar las Fuerzas Armadas y recuperar capacidades postergadas, y no a una carrera armamentista.

Durante una columna en Infobae al Mediodía, el especialista explicó que las compras militares no implican necesariamente una escalada bélica. Para evaluar si existe un proceso de rearme, señaló, hay que considerar las amenazas que enfrenta cada país, la evolución de sus presupuestos, los cambios en sus capacidades y la orientación de sus políticas de Defensa.

La Argentina busca recuperar capacidades militares

La incorporación de los F-16 permitió a la Fuerza Aérea Argentina comenzar a recuperar su capacidad de combate supersónico, perdida en 2015 con la retirada de los Mirage. La renovación de esos aviones era una demanda de la institución desde la década de 1990, pero su concreción se demoró durante años.