Soledad Pastorutti tiene nuevo disco. Trae canciones nuevas pero muy conectadas con toda su historia y los 30 años de carrera que está celebrando. Vale la pena se llama, y le sirve para mirar hacia adentro y poner su vida en perspectiva, de manera simple, directa, como siempre ha sido su música.

Entre boleros, vals, candombe, zamba, chacarera, cumbia, balada y algún aire de tango, pone parte de ese recorrido sobre la mesa, le rinde tributo a su padre, pinta escenas costumbristas, se detiene en los vínculos. La decena de canciones es, también, la mirada que tiene de ella el autor de buena parte de este trabajo, Afo Verde (Chairman y CEO de Sony Music Latin-Iberia). Y a eso se suman las pinceladas que Sole terminó de darle a lo que dicen esas canciones.

Mientras estrena su disco, termina con su saga de grabaciones 30 Pueblos y prepara las dos actuaciones que dará en el festival República Folklore. Va y viene desde Arequito. Casi nunca se queda en Buenos Aires. Solo está de paso y hasta dice que preferiría que en algún momento todo pudiera funcionar desde allá, el lugar donde nació y donde crecen sus hijas. Está todo el tiempo pensando en lo que puede hacer. Desde hospedajes y una peña hasta un espacio que no quiere llamar museo, porque le suena pretencioso, pero que resuma todas esas cosas que su público dejó en ella a lo largo de su carrera; desde cuando era una adolescente, revoleaba el poncho y captaba la atención de los de su edad y de generaciones anteriores.