“Convertiremos la manipulación algorítmica y la amplificación de contenidos ilegales en un delito”.
“Implementaremos una ‘huella de odio y polarización’. Un sistema para rastrear, cuantificar y exponer cómo las plataformas digitales alimentan la división y amplifican el odio. Durante demasiado tiempo, el odio se ha tratado como algo invisible e imposible de rastrear. Pero vamos a cambiar eso, desarrollando una herramienta que sentará las bases para imponer sanciones en el futuro. Porque difundir el odio debe tener un coste. Un coste legal. Un coste económico. Y un coste moral que las plataformas ya no pueden permitirse ignorar”. No se han aportado más detalles sobre esa herramienta.
“España prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. Las plataformas estarán obligadas a implementar sistemas eficaces de verificación de la edad, no solo casillas de verificación, sino barreras reales que funcionen. Hoy en día, nuestros hijos están expuestos a un espacio en el que nunca deberían navegar solos. Un espacio de adicción, abuso, violencia, pornografía, manipulación, violencia. Ya no lo aceptaremos. Los protegeremos del salvaje oeste digital”. Tampoco hay más información pública sobre los sistemas de verificación.

