Un tribunal de Aquisgrán, Alemania, lo tiene claro: Google. Y es que ha ordenado a la compañía que impida que su modo de IA difunda afirmaciones falsas sobre un médico al que el resumen de IA de Google le había atribuido un delito de agresión sexual hacia su secretaria. El delito existe, pero fue atribuido a la persona equivocada. Ahora el tribunal, basándose directamente en una sentencia dictada en Múnich en mayo, considera las respuestas de IA de Google como declaraciones propias de la empresa. De momento es una medida cautelar y aún no es firme, por lo que Google todavía puede apelar.
El caso. Según el medio jurídico Beck-Aktuell, el demandante es un médico que trabajó como médico jefe en un hospital alemán hasta el pasado verano. A finales de agosto, un compañero le comentó que al buscar su nombre junto con la palabra “exención” en el modo de inteligencia artificial de Google, aparecía un relato sobre él bastante serio y en un tono preocupantemente elaborado. En él se afirmaba que había acosado a su secretaria en un viaje de negocios, que había sido despedido, que había recibido una condena condicional por agresión sexual y que se había marchado con una indemnización por despido de seis cifras.

