En especial, porque la producción comienza como otras tantas historias de origen. Matt Hagen (Tom Rhys Harries), un prometedor actor nominado al Óscar, parece tener un futuro brillante. Pero tras pasar la noche con Mia Torres (Joana Ribeiro), es atacado brutalmente por el prometido de esta. Nada más y nada menos que el mafioso Marcos Zabbo (David Dencik). Los hombres de Marcos le desfiguran el rostro con cuchillas, mientras Mia lo acusa falsamente en televisión para encubrir al criminal.

A partir de ahí, todo empeora trágicamente para Matt. Luego de perder el juicio contra Marcos, quedarse sin ahorros y ver su carrera arruinada, el personaje termina en medio de la desesperación. Por lo que busca la ayuda de la doctora Caitlyn Core (Naomi Ackie). La científica desarrolló una tecnología experimental que parece la solución a su desgracia. Una además, basada en nanotecnología capaz de regenerar tejidos humanos. Por lo que Matt, sin más opciones y en el momento más crítico de su vida, decide correr el riesgo de un tratamiento sin garantías para lograr recuperar lo perdido.

Un villano que se transforma en un monstruo en 'Clayface'