La cifra que manejan la Organización Mundial de la Salud y la normativa europea es la misma: 80 decibelios durante 40 horas a la semana. Por encima de ese nivel, el tiempo seguro se desploma. A 90 dB, según la OMS, ya solo son cuatro horas semanales. Como no llevas un sonómetro en el bolsillo, la recomendación práctica de la OMS es sencilla: no pasar del 60 % del volumen máximo del dispositivo.
Esta guía explica de dónde salen esos números y cómo usar las herramientas que ya traen el iPhone y Android para medirlos sin pensar. No sustituye a una revisión médica: si notas síntomas, el paso correcto es un profesional de la audición.
Para la OMS, puedes escuchar con seguridad a 80 dB hasta 40 horas por semana; a 90 dB, el margen baja a cuatro horas. Lo explica en su página de preguntas y respuestas sobre escucha segura, donde insiste en que el riesgo depende de tres variables a la vez: volumen, duración y frecuencia de la exposición.
Diez decibelios más no suponen un poco más de riesgo. En la tabla de la OMS, pasar de 80 a 90 dB divide el tiempo seguro entre diez, y de 90 a 100 dB se queda en 20 minutos semanales. Esa es la idea que más cuesta interiorizar: subir dos o tres muescas en el metro para tapar el ruido del vagón te come el presupuesto semanal mucho más deprisa de lo que parece.

